Monday, August 29, 2005

nadie


JORNADA Y ENCUENTRO (LA MALDICIÓN ES UN LAXANTE)

Pensé que nunca me encontraría frente a frente con un eunuco pintado de hematomas hasta en las posaderas. Obseso de la imaginación, mis logros son fehacientes. No obstante, sé que el camino es largo y es a vos a quien sigo buscando. Bien puedo distinguir a un cortejo de bohemios mutilados avanzando hacia el cenit de su pronto desastre. Eunucos, castrados, mutilados. Sublime plebe idiotizada. Los rollos de piel arada por pezuñas aceradas se extienden tramo a tramo simulando peculiar alfombra persa.
En un descanso, pensé que nunca podría hablar sandeces y nimiedades mientras penetraba con desgano a una extensa hembra enamorada. Pude. Un matamoscas gigante me azotaba el lomo mientras consumaba el acto. Fui sermoneado por un obeso a quien le brotaba el sebo por los ojos al unísono con cada una de sus hediondas inflexiones. Todo sucedió con la perversa maravilla del silencio que se clava en los oídos como grito de chiquilla degollada.
Luego, en un banquete, un eunuco quiso masturbarme. Supo que escupir estaba permitido y fue escupido por mi ebúrnea boca. La vida disoluta y la anestesia general en cada risotada perceptible entre el cerumen y la sórdida conciencia, me di a reflexionar entonces.
Y apareciste vos, de entre la plebe, carente de pureza.
Pensé que no sería capaz de observarte, que sería demasiado perturbador y turbulento. Y lo fue. Ahora mi languidez es colosal y me sobra el tiempo para verte, perseguirte, vigilarte, examinarte… hasta que vuelva a descubrirte y a desvelar que no eres nadie.

PASIÓN Y ESTIÉRCOL (LA MALDICIÓN SE MATERIALIZA)

Luego pensé que debía excederme, poseerte y dejar de observarte. Ya no escuché ninguna melodía interna que me alentara a considerar que a lo mejor sí eras alguien, puesto que de inmediato me volviste a parecer absolutamente insignificante. Tu imagen era flemosa, expandida en su contorno y maloliente.
Me dio entonces por cantar algo que se asemejase a lo que eras, pero no fueron palabras sino excrecencias las que emergieron adheridas a las alas de un puñado de pequeñas palomillas ambulantes. Pensé que si te amaba, la porquería de este mundo disminuiría; pero al internarme en la espesura de tu sombra, noté que todo aumentaba. Hasta la fecha, sigo embadurnando mi cerebro con la idea de saber de dónde diablos habrás salido.

CONFIRMACIÓN DEL ASCO (ACOSO Y OCASO)

Con el paso de los días infernales, supuse que pertenecías a algunos más y que tenías dueños. El corazón se me infectó de asco e imaginé que a lo mejor sí eras alguien: el artefacto de la plebe, que te codeabas con eunucos y que aspirabas transformarte en bartolina. El cansancio y la acidez de tu vagina reclamaban espaciar las fálicas presencias que gozabas a escondidas. Pensé que era el momento para invocar que la maldad se magnificara en las ineptas vidas que a mi vista se acercaban. Supuse que en el centro de tu cuerpo se formaba estrepitosa y bella llaga, que debía atravesar de nuevo la barrera que me separaba de tu esfera degradante (entiéndase hedentina) y besar tu llaga, y ahí mismo no temer y eyacularla.
Pero hubo algo que no encajó, algo que pensé podría obviar y dejar a un lado. Imposible fue falsificar la escena y olvidar de qué estabas hecha, de qué te engalanaban los tempestuosos fetos de la ingratitud y del desastre. Tu esencia (y no tu mugre) de alguna forma era intangible y vos volvías ser la misma de siempre: nadie.


5 comments:

Julio Avendaño said...

Tu escrito tiene al hígado resquebrajando palabras, a la mente entre espolones y absurdos existentes mas no visibles, y al abstracto temblor de eso que nunca logramos comprender pero que está ahí siempre presente y siempre sensible, estimulándonos a horcajadas el lomo y el pubis durante el incendio y entre las cenizas.

malena said...

Perturbador, inconscientemente horrible, lo que se tiene y no se tiene, la búsqueda de ese alguien que no es nadie, la pesquisa y la necesidad ciega y oscura. Un bello y horrible texto, sin duda.

Pablo Fuentes said...

impactante... crudo... triste...sucio... real... Desafiantes líneas, puta las imagenes que creas son muy frias y reales vos... Lo que duele es lo que más se siente no es asi?

cleila said...

Una visión verdaderamente visceral de las relaciones humanas. No tengo más qué decir, luego de leerte, me has dejado pensativa y muy incómoda conmigo misma.

xxx said...

La última vez que leí algo tan violento, creo que fue Burroughs. Las imagenes que logras crear me parecen vívidas. Me atrevo a pensar que para que hayas escrito algo así, "alguien" te tuvo que hacer mucho daño, pues se nota también la rabia y la irreverencia en contra del objeto femenino. Pero no sé, es sólo que pienso.